2.12.2012

CALORES CON TRUCO


El Departamento de Atención al Personal, nada más tener conocimiento de que un gran número de compañeros están afectados por las bajas temperaturas nos ha enviado esta nota con el ruego de su publicación, a lo que accedemos gustosos:


Desde el Departamento de Atención al Personal, siempre al quite de cualquier contingencia, queremos brindarte de modo altruista nuestro apoyo moral junto a una serie de útiles consejos  que hemos elaborado conjuntamente con nuestros técnicos de Seguridad e Higiene en el Trabajo:

Querid@ amig@ que laboras en oficinas donde no se dispone de calefacción (no vamos ahora a ponernos quejicas que ya somos mayorcit@s), es conocido por tod@s que no hay nada más desagradable que tener frío.

Siete trucos para mantener el calor en el turno

Al levantarse: automasaje facial
¿Nuestro peor enemigo? Las variaciones de temperatura, ese entrar y salir... Al masajearnos la cara, estimulamos la microcirculación, otorgándole a la piel un efecto calorífico antes de salir:
1- Frótate las manos una contra la otra para calentarlas. Pon una en cada mejilla y masajéate suavemente antes de subir hacia la frente. Pasa las manos por las orejas y bájalas por el cuello. Hazte 5 repeticiones.
2- Masajéate las aletas de la nariz efectuando pequeñas fricciones a uno y otro lado con ayuda del dedo corazón. Háztelo de arriba hacia abajo. Termina siguiendo la línea de las cejas. Hazte 5 repeticiones.
3- Masajéate las orejas con los dedos pulgar e índice mediante seis movimientos circulares. Hazte 5 repeticiones.
Al salir al exterior cubrimos nuestra delicada cabeza pues, estemos o no estudiando, más de la mitad del calor corporal se escapa por ahí.

Durante el día: masajear manos y pies
El brusco pasaje del calor al frío (como pueda ser al entrar en la oficina) perturba nuestra microcirculación. Para aclimatarnos al frío mimamos nuestras extremidades de la siguiente manera:
4- Date un automasaje en los pies. El calor se esparcirá por todo el cuerpo, sin importar que uses calcetines gordos o medias hasta la cintura. Háztelo una o dos veces al día para reactivar la energía. Así mejorarás la circulación (la tuya, la sanguínea) y aliviarás las tensiones propias.
5- Cruza las manos (como en tus ratos de descanso) y frótate una palma contra la otra. Cuando sientas hormigueo, envuelve los dedos con una mano y masajéatelos.
Por la noche: el vientre y los riñones bien calientes
Aunque estemos protegidos debajo de la ropa, nuestro cuerpo necesita que lo calienten (es algo que tod@s sabíamos sin haber estudiado). Existen dos zonas que necesitan una atención especial: el vientre y los riñones.
6- El vientre necesita que lo calienten porque acusa mucho el estrés del frío y eso puede provocar molestias. Hacerlo es muy simple: pon las manos una encima de otra y colócalas debajo del ombligo, luego gira en el sentido de las agujas del reloj. Hazte 5 repeticiones.
7- Para calentar los riñones, zona de la energía vital, podemos golpear suavemente la parte inferior de la espalda con el puño cerrado. Hacérselo 10 veces es suficiente para empezar a sentir que el calor invade la pelvis.

Querid@ amig@, si estás a turnos con otr@ compañer@, estás de suerte (apenas quedan turnos de dos) pues  además de comentar con alguien sobre el último artículo de El Observador Paralelo, podréis intercambiar todos estos suaves y agradables golpes y masajes por toda vuestra pelvis humana hasta encontrar ese mutuo hormigueo tan vivificante.

Esperando no tener que volver a escuchar estas quejas, te recordamos que este Departamento está siempre a tu disposición.

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